el amor cura las heridas, y hace nuevas;
se sabe que se ha amado
una vez que se termina y nos desgarra
la vida con el recuerdo.
Amar duele y asusta,
el amor es un demonio que se disfraza convertido
en mariposas de sensaciones,
aromas eróticos que penetran en cada sentido
y embriagan la piel con caricias.
El amor engaña y recrea el escenario perfecto
para la lucha del poder.
Las armas hipócritas
de los besos que estallan en la piel,
derrumbarían cualquier muralla.
Las caricias actúan como puñales en contra del enemigo.
Esas manos traviesas tratan de derrumbar mi inocencia
y me disparan veneno;
veneno de amor que me hace estremecer.
Una lengua que intenta penetrar en mí
disfrazada de caballo de Troya
y que aun conociendo el engaño
quiero dejarla pasar.
Sólo me queda atrincherarme en el espacio de la frialdad;
pensar y analizar,
cubrirme con los cadáveres de desprecios y amores pasados,
y contraatacar con tratados que hablen de amor y entrega absoluta;
mentir regalando el alma y el cuerpo,
para buscar la compasión del poderoso.
Amar nos vuelve vulnerables a los ataques,
nos obliga a perdonar
a reconstruirnos una vez que estamos derrotados y en ruinas.
Amar adiestra al ganador
y sume al derrotado en la total angustia.
El amor permanece en la piel,
como la cera ardiendo que escurre de las velas
y poco a poco se enfría,
desperdiciada y añorando,
los tiempos en los que el fuego la consumía
El amor es cruel y malvado;
sabemos que existió y dejó huella por que duele.
Las víctimas del demonio enamorado
no sangran, lloran.
Y su sangre es angustia
encerrada en un pecho
mutilado por abrazos.
Los recuerdos, se encuentran
en un campo minado
que mata la esperanza.
El amor ataca
y no hay nada que pueda
impedir el avance de su bestial ejército,
compuesto por las más crueles princesas muertas en combate
y de brujas sucias, maldecidas,
que atacan a cualquiera sin piedad.
Amar duele
y va desgarrando ideologías
sin remordimiento alguno.
El amor no devuelve a los prisioneros de guerra;
mata cada palabra dulce pronunciada,
Y desarma voluntades
como un sismo destruye ciudades.
El amor es un demonio que no tiene piedad
ataca a los débiles matándoles la esperanza
e infecta al fuerte convirtiéndolo en mendigo de un trozo de cariño
El amor no tiene forma,
no se puede atacar ni huir de él.
El amor me duele,
se que te amé, por que estoy destruida.
Mañana, el amor me hará destruir,
y volverá a destruirme.
El demonio deja su rastro
y arrepentido me da lo único que vale la pena:
la huella que deja el vivir amando.
La Bruja Sucia

2 comentarios:
Esto es poesía pura y encarnada. Ya nadamás le falta la música de fondo de un violín, jijijijijiji.
!Me encantaaaa¡
REDUNDANTE.
Publicar un comentario