miércoles, 6 de febrero de 2008

Energía


Soy energía de lujuria, provengo de tus instintos de animal, me albergo en la yema de tus dedos, en tu saliva lívida y tu aliento perverso y apasionado. Soy como una enfermedad contagiosa que se transmite por el calor corporal y el contacto físico. Me deslizo por tu sangre y transito en cada uno de tus sentidos.

Soy ese calor que te hace estremecer por las noches, y que invade tu mente con pensamientos lascivos que te corroen desde el interior hasta terminar en ese sudor nocturno.

Quiero llegar hasta ella, tocar su tierna piel y fusionarme, vagar por su mente para descarrilar sus sueños más húmedos. Sólo necesitas tocarla… el resto es asunto mío.

Siento su respirar cerca de nosotros y quiero salir a su encuentro. Sí te acercas un poco más podré llegar hasta ella por tu saliva; deslizarme a través de su aliento, crecer con su inocente calor.

Bésala para contagiarla con mi esencia, quiero recorrer su piel a través de sus tiritones, hagámosla vibrar con un beso indecente y apasionado, coloca tu lengua tan dentro de ella que la asuste y la obliguemos a sonrojarse.

Llévame a través de ella con besos en su cuello, quiero viajar por sus poros, impregnarme en ella escondiéndome en tu aroma para recorrer su nariz, y que cuando tu olor se pegue a sus dedos tenga tu recuerdo al estar sola.

Eso es; así, deposítame en sus facciones con la yema de tus dedos, abrázala fuerte para que llegue también a ese rincón en su espalda.

Que bien se siente estar en ella, me nutre con la fuerza de su propia lujuria, que vivió escondida. Su lujuria me habla, me cuenta lo sola y olvidada que ha estado, yo le hablo de ti, de lo bien que se siente provocar sensaciones placenteras en otras personas.

¡Por favor! ¡No te apartes de ella! ¡No te alejes! Quiero seguir aquí buscando toda esa energía acumulada.

Estoy tan vivo; siente como hago palpitar tu corazón y obligo a tus manos a sudar, regresemos a ella; quiero volver a recorrer su piel, su sangre, sus órganos vitales, darme una vuelta por su corazón y sentir que casi puedo acariciar su alma.

Aquí estoy adormecido por su sabor, recorriendo tu mente para obligarte a volver a ella, juego con tus pensamientos, los vuelvo mas ardientes que de costumbre. Llevo de nuevo la sensación del palpitar de su piel hasta la tuya. Recorro tu saliva con su sabor a ternura, en tus ojos coloco su imagen distorsionada por estar tan cerca de ti, te recuerdo su olor; para que volvamos a tenerla para nosotros; pero ella no ha vuelto. La espera es terrible la soledad nunca me dolió tanto como ahora, quiero que la pruebes de nuevo, que te fusiones en ella.

¡Tu corazón late y no lo provoco yo! ¿Estas sudando? ¿Que te ocurre? ¿Quién viene? ¿Eres tú? ¿Ahora vienes tú por mí? ¡Te desperté! Lo ves, logre contagiarla, volvió a buscarte. Puedo sentir sus sensaciones en mí.

Ahora eres tú el que tiembla de las ganas, ahora somos los dos los que nos alimentamos de su energía de lujuria. Encontramos a nuestro igual. Me siento nutrido y más vivo que nunca.

La puedo ver a través de tus ojos, esta temblando; sólo que no logro reconocer si es de miedo o de las ganas de fusionarse en ti. Se resiste, pero no será por mucho, quiere tenerte para ella… Siente sus piernas abrazandote, mmmm...Gime y se retuerce gracias a ti y a mí, le gusta que vivamos dentro de ella, pero no se imagina que es ella la que esta muy dentro de ti, que su energía ahora recorre tu cuerpo.

Nadie había entrado tan dentro de ti, es como si casi pudiera tocarme con sus manos, como si sus besos se estrellaran bien dentro de tu corazón, como si la piel no fuera un obstáculo más, y en lugar de eso fuera el medio para fusionarse.

Su cuerpo se estremece entre tus manos. Se levanta hacia el cielo y vuelve a bajar hasta ti. Te muerde y te besa, primero de maneras muy lentas, es como si tratara de incitarnos con su miel, pero después los besos y las mordidas se vuelven más pasionales, para terminar con el beso más dulce en tus labios.

Descansa en tu pecho protegida por tus brazos, compartiendo un solo aliento. Su cabello despeinado está entre tus dedos. Intenta dormir pero no puede, aun no cree en tanta felicidad, no quiere dormir y darse cuenta de que es un sueño.

Estoy muy cansado pero me siento muy complacido y lleno de alegría, jamás pensé que pudiera encontrar otra lujuria como yo, que logra calmarnos y mantenernos ansiosos esperando un poco más.

Sí, se que estas asustado pero eso no lo provoco yo, puedo sentirte y hay sentimientos que no experimentaste nunca y que no logro reconocer ¿Por qué tiemblas? Ya paso todo, ella está aquí contigo, siente su respirar y su cabello entre el tuyo. No existe nada más que ustedes.

Su propia energía está exhausta y cansada y yo me voy a dormir también, ahora solo están tú y ella.

Para mi divina oración proveniente desde los mismos labios de Dios


La Bruja Sucia

No hay comentarios: