Él que a mi vida traerá las palabras
Llegará manoseándolas, exprimiéndolas y poniendo en mi oído su jugo.
Sabrá escribir Onomatopeyas de gemidos en mi cuerpo.
Sus labios trazarán mi destino en mi palma.
Donde ponga punto final, él sabrá poner puntos suspensivos.
Y así en otra vida, en otros ojos sabrá reescribir el ayermañana.
Descifrará para mí el lenguaje de nuestras andanzas
Encriptado en las arrugas de mis pies
Y así como en un pergamino nuestros ojos
grabarán las nuevas señas que nos permitirán encontrar de nuevo las letras secretas.
Otra vez dedicado a la más grande oración que dios me dio
La Bruja Sucia.
