jueves, 17 de julio de 2008

Él

Él que a mi vida traerá las palabras

Llegará manoseándolas, exprimiéndolas y poniendo en mi oído su jugo.

Sabrá escribir Onomatopeyas de gemidos en mi cuerpo.

Sus labios trazarán mi destino en mi palma.

Donde ponga punto final, él sabrá poner puntos suspensivos.

Y así en otra vida, en otros ojos sabrá reescribir el ayermañana.

Descifrará para el lenguaje de nuestras andanzas

Encriptado en las arrugas de mis pies

Y así como en un pergamino nuestros ojos

grabarán las nuevas señas que nos permitirán encontrar de nuevo las letras secretas.

Otra vez dedicado a la más grande oración que dios me dio


La Bruja Sucia.

miércoles, 2 de julio de 2008

EXTREMOS.

Malditos sean los extremos de su vida, de mi vida
que transforman cálidas sonrisas en llanto ácido
que nos llevan del gozo al hastío.

En un extremo está ella y en otro extremo estoy yo
no nos conocemos y sabemos que cada una jala un extremo de la cuerda.

Malditos sean los extremos de sabanas blancas ahora teñidas en sangre
sabores dulces que causan agonías y agonías que dan el más exquisito de los placeres.

La mente está maldita, convierte vírgenes ultrajadas en putas malnacidas
y putas en mártires de su propios vicios.

No somos nadie y sin embargo somos el todo de una sola mente enferma
a veces anestesiada, a veces en la algarabía de momentos que no son lo uno ni lo otro
sin puntos medios, sobrevivimos hirviendo o congeladas,
amando u odiando.
Y los malditos extremos no nos dejan vivir, el dolor es placer, el placer es dolor.



Por La Bruja Sucia.