Hijo primogénito de la perversión
te posaste en mis labios como traición
que empuja la daga en un corazón
triste sin un beso que pierde la razón
Perversión, en mí a tu hijo alimenté
y con mi tenue pasión ambos crecimos.
En huecas caricias frágiles me concrete
sin tener en cuenta pesados racimos.
La pasión se engendro en mi ternura.
Descolorida la lucidez me deja;
ardientes deseos me dejan perpleja,
dulces mentiras rompen la cerradura
Tranquilízame lucidez restaurada
nuestros besos muertos se pudren en calma
y la salinidad muerta y postrada
en mi roída piel, me penetra el alma
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1 comentario:
ES COMO LETRA DE LOS DISCOS DE JAGUARES, ¿NO? TAMPOCO ME GUSTO. IGUAL Y HOY NO ESTOY EN EL MOOD Y COMO ME ESTOY ECHANDO TODOS PUS SEGURAMENTE ASI LES IRA HASTA QUE LOS VUELVA A LEER CON OTROS OJOS.
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